Qué cambia con un coche de Francia.
Francia es uno de los orígenes más sencillos de documentar: el vehículo suele constar en un único documento de matriculación. Aun así, el expediente debe estar completo antes de traer el coche o de contar con él para circular.
Lo que hay que tener claro
- Un solo documento: el certificado de matriculación francés. Pide el original y comprueba que sus datos coinciden con el vehículo y con quien vende.
- Si compras a un particular, pide también el certificado de cesión (certificat de cession) firmado por el vendedor.
- Si compras a una empresa, su factura debe poder verificarse en el sistema VIES de la UE: comprueba el número de IVA del vendedor antes de pagar.
- Si la compra es por contrato (sin factura de empresa), hay que liquidar el ITP.
- Vehículo nuevo: se considera nuevo el que tiene menos de 6.000 km o menos de 6 meses desde su primera matriculación. En ese caso no se liquida ITP, sino IVA.
Errores frecuentes
- Dar por hecho que basta con el certificado: aun así hay que revisar factura o contrato y que el titular coincide.
- Pagar sin comprobar que la factura de empresa se verifica en el VIES.
- Dar por hecho que el coche tiene homologación europea. Mira la casilla K del permiso: lleva el número de homologación de tipo (algo como e1*2007/46*…). Si está vacía o con guiones, el coche no tiene homologación europea y no se puede matricular tal cual: hace falta una homologación unitaria. Es un servicio que hacemos: 1.500 € + IVA.
Plazos reales
Con la documentación completa, las placas verdes pueden estar en 24 horas. Cuando el vehículo tiene la ITV en vigor, el trámite se resuelve en otras 24 horas. Son plazos con el expediente completo: si falta un documento o hay una incidencia, el plazo se confirma caso por caso.
Qué conviene preparar
- Certificado de matriculación francés (documento único)
- Contrato o factura de compra e identificación del comprador.